Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle datos que puedan ser de su interés.

Si acepta este uso pulse aquí

 

 
LIBROS >> Arte y Humanidades >> Historia
Urundiru. El dinero de la harina de las almas muertas de Vitoria (ca. 1420-1760)
Díaz de Durana Ortiz de Urbina, José Ramón
Otazu y Llana, Alfonso de (prólogo)
.9788413190358
Historia Medieval y Moderna; 81
Materia: Historia Medieval y Moderna; Historia del País Vasco
Páginas: 186
Fecha de edición: 2019
ISBN/ISSN: 978-84-1319-035-8
Idioma: Castellano
Tipo de edición: Rústica

Precio c/IVA:
20,00 €
Cantidad:  
Este libro aborda la historia de un tributo, el “urundiru”, que conservó su denominación eusquérica desde su creación en torno a 1420 hasta su desaparición en 1760, cuando recibía el nombre de “irundiru”. Era una tasa que pagaban a la ciudad los labradores que vivían en las aldeas de la jurisdicción de Vitoria, sus mujeres, sus hijos e hijas mayores de siete años y los hidalgos e hidalgas que trabajaban en las casas de los más acomodados.

Según el testimonio de los labradores a principios del siglo XVI, se trataba de el dinero de la harina: “porque urun quiere dezir arina e diru quiere dezir dinero, de manera que todo junto, en romançe castellano, es commo si se dixese dinero de harina”, aunque en realidad era el dinero del peso de la harina, es decir, la cantidad, cinco maravedís por cabeza, que la ciudad de Vitoria les cobraba por no pesar la harina en el peso público de la ciudad, como lo hacían quienes vivían dentro de la muralla.

La oligarquía vitoriana intentó cobrarlo en 1753 tanto a los vivos como a los muertos que no lo habían pagado durante la primera mitad del siglo XVIII. A juicio de los labradores, se trataba de un tributo “tan odioso y reprovado, que de derecho no se halla que villa ni ciudad, la más distinguida de estos reynos, le tenga sobre los vezinos de las aldeas de su jurisdicción”. En efecto, en ninguna ciudad de las coronas de Castilla y de Aragón se cobraba el dinero de la harina como un impuesto de capitación. Solo en algunas ciudades del norte de Italia puede encontrarse algo semejante.

.